martes, 22 de noviembre de 2011

Su voz


Su voz era una caricia 
de eufonía musical 
no igualado jamás ante mis
oídos sintonizados 
en su solas ondulaciones.

Vibraban sus notas 
en tonos de violín afinado para
sinfonías de coros infantiles. 

Cada palabra era un himno 
cantado tras unos labios
escoltados por jazmines
abiertos al rocío.

Quebraba unas sílabas tras otras
con su ternura adolescente
de trece primaveras.

Niña temprana de palabras infantiles 
pronunciadas siguiendo la
escuela maternal para ser princesa. 

Solamente Dios puede saber
cómo es de imposible 
que nunca olvide su candor.

©Julio Jarmas

No hay comentarios:

Publicar un comentario