Recuerdos y
olvidos van llenando de notas los pentagramas de nuestras vidas
Desesperadas
locuras nos sientan en las sienes armonías sinfónicas
Luces de giros
deslumbrantes de todos los tonos y colores siguen la orquesta
Amenizándonos
la imaginación cargada de emocionantes fantasías y sueños
Mientras los
edictos reales disponen los ordenamientos, arreglos y consensos
Los actores
ausentes, los narradores anuncian la obra, suenan los redoblantes, suben los
cortinajes,
Titiriteros
raudos presentan su espectáculo de muñecos sin alma, son nuestros cuerpos
vacíos
Imágenes,
siluetas y sombras de nuestra verdad son vendidas en los mercados sociales
Al precio de
los deseos y complacencias de las encomiendas y capitulaciones
Rugen los
dioses creadores de los mandatos moralinos, anudan a los muros los tonos de la
seducción
Armados de
ballestas servidas por los Santos Oficios, inquisidores y verdugos suben al
escenario
Miríadas de
larvas depredantes avanzan desde las roídas arboledas en busca de retoños
espirituales
Serán otros sus
alimentos, nuestras almas vagan por el mundo de los urgentes refugios
Negadas a
militar entre nuestros vacíos cascarones de teatros complacientes de Reyes y
Pontífices.
Alzados en
aplausos para celebrar la muerte de los amantes entregados a buscar la dicha de
sus vidas
Bienaventuradas
son de los pájaros migrantes que durante sus vuelos huidos del invierno
Alcanzan a
conocer las sintonías musicales y los verdes de los veranos en otros bosques
Travesía de
idas y de vueltas, unas tras otras van dejando volar el alma remontado las
nubes y sus lluvias
Lanzando a batir
sus alas sin amarras ni sellos, navegando bajo el mando de sus instintos
naturales
Igual lo hacen
los salmones remontando océanos, saltos, rápidos y cañones caudalosos,
Siguen las
rutas trazadas por los astros, escuchan los sonidos de las sinfonías de los
vientos
Rutas
tormentosas no restan los bríos encumbrados de mensajes originales de su alma
salmonera
En su sangre
arden las señales urgentes de la especie, la explosiva virtud de los retumbos
de la eternidad
Determinados a
iluminar, las aguas de su universo con los rayos de sus iridescentes y
multiplicados cristales
Expresados en
millares de ofertas para la libertad y señorío sobre los espacios concedidos
por El Cosmos
Calores y
espumas del mar vienen en sus cuerpos transparentes y libres como las mismas
olas
Otra vez los
hilos de las redes infinitas se abren para llevar a los mares la razón de los
siglos
Siempre
triunfal para inseminar de voces al mundo más allá de los bozales de los
domadores
Silenciosamente
navegando en favor de los vientos duplicados por la gracia del Cielo, porque
asi lo quiere Dios
Al alcance de
los números de lo perfecto, de lo exacto, de la verdad del existir antes de
morir.
Nadie, nunca,
nadie, sinembargo, borrará la historia de una alma resistida a morir sin ser feliz
Todos los
teatros, los monarcas, los titiriteros, las larvas y los Santos Oficios pasarán
por pasar
Se olvidarán
las memorias de los tiempos y de los hombres, y de las leyes y de la sociedad,
aquellos sueños
Errantes y
solas viajarán las penas de amor por el universo infinito, los arrojos
vencidos, mas, nunca rendido resignará el amor.
©Julio Jarmas
No hay comentarios:
Publicar un comentario