martes, 22 de noviembre de 2011

LA POETA



 Las armonías de
su voz resonaban 
con los latidos acelerados 
de mi espíritu encantado
por la diosa 

 Erguida tras su atrio 
la poeta declaraba su
alma con versos de palabras 
bajadas por ángeles del cielo 

 Discurrieron
sus sueños entre la música 
de los versos cuales corrientes de
arroyuelos de vergeles 

 Historias de
aguas y mares, de ninfas, 
sirenas y nereidas 
discurrían la imaginación de los
convocados 

 Clara y
bella, su silueta de colegiala
tierna armonizaba 
con su voz primera 
de corista adolescente 

 Arreglada la
partitura de la ópera 
de cantos en versos 
como epopeya servida entre intelectos
únicos como zumos
  
 Agrios, dulces
y amargos, emparejados 
triunfales asaltos 
con retrocesos y equivocados
lances

La Poeta
derrochaba letras disciplinadas, 
ordenadas al ritmo de las trompetas de
éxito final

 Profunda la
razón de sus motivos
encarnizados en el honor 
del tránsito vital de sus cumbres

 Avistadas desde
las lejanías por piratas 
de la nocturnidad 
que nos apostamos entre
acantilados invisibles

 Camuflados
entre los colores oscuros 
y sombras de cavernas en
complicidad arreglada con las olas

 Caóticas,
gigantes y ruidosas. 
La poeta, sinembargo, 
sabe de acechos eternos, sigue
su lectura

 Desprevenida
desde su atalaya infranqueable, 
grandiosa, salvada por lanceros 
servidos a sus pies

 Acorazada de
letras, pensamientos de fronteras sin límites finitos, abarcan sus prados
blindados

 Clara y bella,
sinembargo, feromonales penetran los efluvios de su aliento y calor de mujer
  
 Más allá de las
letras, de sus alfiles, torres y armaduras, los piratas no rendimos la
conquista.
©Julio Ramírez Jarmas

No hay comentarios:

Publicar un comentario